Dormir mejor
Estas son algunas sugerencias para que logres un sueño profundo y por lo tanto reparador:
- Hacer ejercicio moderado de forma habitual, pero no ejercicio intenso justo antes de dormir
- Antes de irse a dormir, si comes algo, elije alimentos bajos en carbohidratos, grasas y azúcares ya que eso lleva al organismo a funcionar con mayor intensidad. En el sueño el cuerpo baja sus niveles de funcionamiento y la idea es favorecerlo.
- Evitar bebidas estimulante por lo menos 5 horas antes de dormir.
- La respiración profunda, regular y abdominal es una buena forma de relajación que facilita el sueño
- Relajación cognitiva (puedes usar la relajación que se encuentra en mi página: relajación para aliviar la tensión)
- Si tienes pensamientos sobre uno o varios temas, enfrenta la situación. Toma un papel y anota las cosas que te preocupan. Conceptualizar las ideas permite que algunas zonas del cerebro bajen su actividad.
- Si no puedes dormir durante 15 minutos o más, levántate y sal de la pieza. Evita asociar el insomnio al lugar donde duermes. Vuelve cuando tengas sueño nuevamente.
- Si no tienes sueño, realiza alguna actividad simple y de muy baja estimulación (ordenar ropa, ordenar el velador, puedes preseleccionar la actividad que realizarás siempre que cumpla con lo mencionado, no ser motivante ni compleja).
- Recuerda que el dormitorio es para dormir y tener Sexo. Evita leer y/o tener el televisor.
En la mayoría de los casos el dormir no representa una dificultad, aun cuando se tienen asociadas ciertas conductas que pueden entorpecerlo y que pudiesen además estar listadas en este artículo. Sin embargo, en los casos donde el dormir es una dificultad, o la calidad del sueño no permite un descanso reparador y adicionalmente, se mantiene durante un cierto periodo; se puede considerar que pudiese estar asociado a algún trastorno de tipo ansioso, traumático o situacional, y por lo tanto, es necesario que consideres estas recomendaciones. Las personas que tienen durante un tiempo considerable un sueño que no permite la recuperación física y mental, empieza a tener conductas relacionadas con la falta del mismo como son, estar a la defensiva, actuar en forma menos reflexiva, dificultad para concentrarse, entre otras.
Es por ello que el cuidado de la calidad y cantidad del sueño tanto en niños, adolescentes y adultos toma especial importancia como hábito de higiene.
